Manifestantes piden renuncia de Rodrigo Paz por crisis económica
La Paz, la capital política de Bolivia, vivió este lunes una jornada de mucha tensión. Las calles fueron escenario de violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías durante una marcha masiva que exigió la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Todo esto ocurre en medio de la peor crisis económica que el país enfrenta en cuatro décadas.
Miles de campesinos, obreros, mineros, maestros y seguidores del expresidente Evo Morales se movilizaron por el centro de la ciudad. La manifestación es un claro rechazo al gobierno de centro derecha que asumió hace apenas seis meses. Las quejas no se hicieron esperar, abarcando temas como la inflación, la falta de combustibles y el deterioro general de la economía.
Los manifestantes, con piedras y explosivos caseros, intentaron avanzar hacia la Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno. Sin embargo, las fuerzas de seguridad no tardaron en responder con gases lacrimógenos. La situación se tornó caótica, y el centro de La Paz quedó cubierto por una densa nube de gas, obligando a cerrar los comercios en la zona.
En medio de los disturbios, un grupo saqueó una sede del registro nacional de bienes, llevándose computadoras, mobiliario y otros elementos de oficina. También se registró el incendio de un vehículo policial, lo que refleja la gravedad de la situación.
Hasta el momento, al menos dos manifestantes resultaron heridos. Además, la Fiscalía boliviana ha ordenado la captura de Mario Argollo, el líder del principal sindicato obrero del país, acusado de “Instigación pública a delinquir” y “Terrorismo”.
Ola de manifestaciones en Bolivia
Las protestas no son un fenómeno nuevo; mantienen cercada a La Paz desde hace más de dos semanas. En todo el país, hay al menos 33 bloqueos activos, lo que ha generado un fuerte desabastecimiento de alimentos, medicamentos y combustibles. La Administradora Boliviana de Carreteras ha visto cómo la situación se tornó insostenible.
El sábado pasado, tanto militares como policías intentaron despejar algunos accesos a la ciudad, enfrentándose con manifestantes. El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, informó que un campesino murió tras caer en una zanja durante esos incidentes. A pesar de los intentos de despeje, los bloqueos se reinstalaron, llevando al gobierno a implementar un “puente aéreo” para abastecer la ciudad con carnes y vegetales.
La crisis económica se ha profundizado después del agotamiento de las reservas de dólares, que el Estado utilizaba para sustentar subsidios a los combustibles, los cuales fueron eliminados por Paz en diciembre. Como consecuencia, la inflación interanual ya alcanza el 14%, complicando aún más la situación para los bolivianos.